Los seres humanos somos historias, historias que nos contamos a nosotros mismos y aquellas que relatamos a los demás. Algunas de ellas alientan a superar traumas que nos atormentan, como la pérdida del primer diente de leche cuando somos niños. Por ello, se popularizaron cuentos sobre diminutos animales que cambiaban dientes por monedas como el del Ratoncito Pérez.

El Ratoncito Pérez y el Hada de los Dientes son los protagonistas de muchos cuentos infantiles. También forman parte importante de la propia vida del niño durante la época en la que se caen los dientes de leche. Estas mágicas historias surgieron para tranquilizar a los pequeños y ofrecerles una explicación diferente a esta pérdida.

A lo largo de los últimos siglos, se han divulgado múltiples relatos cuyas variaciones dependen de la zona geográfica en la que se hayan originado. En España y en otros países hispanohablantes los niños dejan sus dientes de leche al Ratoncito Pérez, quien brotó de la pluma del escritor y periodista Luis Coloma a finales del siglo XIX. El autor escribió la historia a petición del rey Alfonso XII, quien quería regalársela al pequeño Alfonso XIII con motivo de la pérdida de su primer diente a los 8 años.

En otras zonas del territorio nacional, esta labor de intercambio de piezas dentales por dinero es llevada a cabo por otras figuras: Maritxu Teilatukoa o Mari la del tejado en el País Vasco, Angelet en Cataluña y L’Esquilu de los dientis o la ardilla de los dientes en Cantabria.

Otro mito popular, extendido por algunos países europeos y Estados Unidos, tiene como protagonista al Hada de los Dientes, quien comenzó a visitar a los pequeños que habían perdido dientes de leche porque quería hacerlos felices. Por ello, les dejaba una moneda o un regalo debajo de la almohada para suplir esta pérdida.

A pesar de que el Ratoncito Pérez y el Hada de los Dientes sean los personajes más conocidos, hay otros similares que son célebres en su país de origen como el Ratón de Le Bonne de Petite Souris en Francia, el Hada Fatina o el Ratón Topino en Italia. Incluso existe la mezcla de ambos, el hada-ratón de color blanco que recoge los dientes en Escocia.

Del mismo modo, hay muchas tradiciones que aún perduran en el tiempo por sus componentes insólitos. En países como Austria, Botswana, Brasil, China, Corea, Egipto, Etiopía, Grecia, India, República Dominicana o Vietnam los dientes se suelen lanzar al tejado o bien al aire para obtener buena suerte.

Estos cuentos y tradiciones se han modificado a lo largo de los años, más aún de los siglos. A pesar de sus transformaciones constantes, la esencia ha perdurado hasta la actualidad. No solo los padres buscan que sus hijos pierdan el temor a la pérdida de dientes o el miedo al dentista, sino también los odontólogos. Estos intentan hacer más placentera la visita al dentista, con su profesionalidad y generando entornos agradables.

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