Es probable que alguna vez te hayan sangrado las encías o hayas sufrido sensibilidad dental. Esto se debe principalmente a la poca importancia que se le da a la salud oral o que en algún momento has podido descuidar tu higiene bucal. Una mala higiene provoca que se acumulen a diario bacterias que provocan la aparición de la placa, y esta a su vez, provoca el desgaste de las encías causando enfermedades periodontales y la retracción gingival o “pérdida de encía”. De hecho, más de la mitad de la población española mayor de 35 años ha sufrido alguna vez gingivitis y una de cada tres periodontitis.

Factores que favorecen la pérdida de encía

Sin embargo, no todo es culpa de una higiene incorrecta, existen otros factores que pueden inducir a la pérdida de encía:

  • Consumo de tabaco o alcohol
  • Problemas endocrinos como la diabetes o el embarazo
  • Algunos fármacos como anticonceptivos, inmunosupresores o bloqueantes del calcio
  • Factores genéticos
  • Maloclusión
  • Desnutrición

¿Cómo recuperar la salud de las encías?

Tratamientos sin cirugía

Este tipo de tratamientos los realizan higienistas durante las primeras fases de la infección, cuando aún la periodontitis no se encuentra en un estado avanzado.

–          Higiene dental: es una limpieza superficial que tiene como objetivo eliminar el sarro acumulado en dientes y encías. Se puede llevar a cabo con instrumentos manuales o con ultrasonidos. Normalmente no se aplica anestesia al ser un tratamiento más superficial que no le produce dolor al paciente.

–          Raspado y alisado radicular: comúnmente conocido como curetaje, se trata de un raspado más profundo del sarro en el interior de las encías. Sirve para reducir la inflamación y alisar las áreas irregulares e impedir el avance de la placa bacteriana. Se practica con anestesia local y puede requerir más de una sesión.

Tratamientos con cirugía

Cuando la periodontitis se encuentra en una fase más avanzada se necesita la aplicación de técnicas quirúrgicas más invasivas, pero con las que se obtienen mejores resultados. Mediante estos tratamientos, los periodoncistas consiguen eliminar los restos profundos de sarro de las bolsas periodontales que no se han logrado eliminar con los raspados radiculares.

  • Raspado a cielo abierto: o más conocido como “cirugía de colgajo”, consiste en la realización de una pequeña incisión en la encía para levantar el colgajo gingival y poder limpiar en profundidad la bolsa periodontal infectada, mediante puntos de sutura se coloca la encía en su posición original. Se aplica anestesia local y puede completarse con la sedación consciente.
  • Injertos de tejido blando: para recuperar el aspecto original de las encías tras una periodontitis, se lleva a cabo un injerto de tejido blando que se extrae del propio paladar del paciente. Este se injerta en el lugar afectado obteniendo una mejor rehabilitación de la encía.
  • Injertos de hueso: cuando la periodontitis ha destruido parte del hueso que soporta el diente es necesario injertar pequeños fragmentos para evitar su caída, el hueso puede ser propio, puede ser sintético o puede provenir de un donante. Este tratamiento suele llevarse a cabo para la colocación de implantes en pacientes con falta de hueso.
  • Gingivectomía: es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa una parte del tejido gingival lesionado. Su objetivo es la eliminación o reducción de la bolsa periodontal infectada, consiguiendo reducir la inflamación de la encía. También se puede modificar la forma de la encía mejorando la estética y armonía de la boca del paciente.

Prevención y cuidados

Es importante tratar las enfermedades periodontales para detener la pérdida de hueso y regenerar la encía, evitando así que se pueda llegar a perder alguna pieza dental. Por eso es necesario visitar su dentista una o dos veces al año de forma rutinaria, ya que muchas veces la periodontitis no provoca ningún dolor y solo puede ser detectada por profesionales.

Tras la realización de un tratamiento de higiene, el paciente debe seguir las pautas de limpieza indicadas por su higienista. Es aconsejable acudir a la primera revisión un mes después de la primera limpieza para valorar el estado de sus encías. Después, se realizarán revisiones periódicas cada 3 o 6 meses en función de sus necesidades.

La prevención es esencial para cuidar nuestra boca. Desde iDental os recordamos la importancia de mantener una buena higiene bucodental, y más aún, para aquellos que sufrís alguna afección periodontal o que ya habéis sufrido una pérdida de encía. A diario es necesario cepillar los dientes, usar un colutorio y pasar el hilo dental para gozar de una buena salud bucodental.

 

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